¿QUE ESPERAR DE TU HIJO DURANTE SU PRIMERA VISITA AL DENTISTA?

Con el fin de guiarte un poco mas acerca de la primera cita dental de tu hijo, hemos elaborado una pequeña guía de lo que puede experimentar tu niño durante su primera cita dental. No olvides que somos totalmente extraños para él/ella, así que dale tiempo para que se vaya ambientando al consultorio y a nosotros. Mientras con mas confianza nos trates será mas fácil para tu niño aceptarnos; por favor ten toda la confianza de “tutearnos” y dirigirte a nosotros simplemente por nuestros nombres, SIN títulos.

Dependiendo de su edad y de la guía y cuidados que le hayas dado en casa, así será su comportamiento. Explícale que le vamos a ver los dientes y que no le va a pasar nada.

Reacciones Emocionales comunes en el Niño

Miedo y Ansiedad: es una respuesta normal a lo desconocido; se manifiesta cuando el niño comienza a desarrollar su capacidad intelectual, es decir, un bebé de 0 – 12 meses probablemente se comporte muy bien durante la cita, se deje examinar y limpiar sus dientes sin problemas, pero no te extrañe que para la próxima cita, cuando ya tenga mas del año, proteste y nos cueste mas trabajo hacerle lo mismo que le hicimos en su primera cita.

El niño puede experimentar 2 tipos de miedo, el Subjetivo que es el transmitido por otras personas, como cuando el niño ha oído que mamá, papá o tía tuvo una mala experiencia en el dentista, y el miedo Objetivo que es el aprendido por experiencias propias o el miedo a lo desconocido y a las cosas nuevas. NUNCA amenaces al niño con llevarlo al doctor o al dentista cuando se porte mal.

De 0 – 2 años, el/la niño(a) pasará con mamá o papá, y se sentará con el/ella en el sillón; procederemos a revisarlo(a) ya sea recostado sobre tu pecho, o sobre mi regazo y practicaremos una limpieza dental sencilla con su aplicación de flúor. Podemos esperar llanto y pelea, o al contrario puede portarse muy bien, pero tendremos que trabajar rápido pues a esta edad se cansan muy rápido de todo.

De 3 – 4 años (Pre-escolar), los temores son más específicos; todo lo que pretenda tocar su cuerpo será considerado como una agresión. Al entrar al maternal tienen contacto con otros niños y se hacen más sociables. Reaccionan a los ruidos fuertes (compresor, succión, motor) y utilizan la agresión como mecanismo de defensa. Es MUY dramático. En el consultorio, dependiendo de su personalidad, puede reaccionar muy bien o muy mal. Muchas veces batallamos al inicio, pero cuando se da cuenta de que no le pasa nada se calma. Si acepta el tratamiento también debemos trabajar rápido pues su tiempo de atención dura solo entre 8-12 min.

De 5 años en adelante (Escolar), copia el comportamiento del adulto u otros niños. Si cuando llegas al consultorio estamos atendiendo a otro chiquitín, seguramente pasaremos a tu niño(a) para que vea lo que estamos haciendo. Usualmente nos funciona excelentemente bien y accede al tratamiento sin problemas. Le gusta “ayudarnos” mientras trabajamos – controla bien la situación. Regularmente son buenos pacientes, pero también es la edad de los berrinches y pataletas cuando no les gusta algo.

Asimismo, el llanto de los niños puede ser:

Llanto Obstinado: pataletas y actitud de guerra.
Llanto por Miedo: hay lágrimas, pero puede ser callado.
Llanto por Dolor: solo cuando le duele algo. El niño puede estar llorando. continuamente, pero al momento que siente dolor el llanto se hace mas fuerte.
Llanto Compensatorio: no es en realidad un llanto; es un ¡¡uuuuhhhh!! continuo mientras dure el tratamiento.

Fobia: es producto de un miedo repetitivo; se observa en niños muy enfermizos que se pasan enfermos o/y hospitalizados, o en aquellos que han tenido previamente malas experiencias dentales. Si el niño no manifiesta dolor o molestias, comenzaremos por tratamientos fáciles. A estos niños debemos darles un poco mas de tiempo para acostumbrarse al tratamiento, si es que alguna vez lo hacen.

Rabia: son “arrebatos” que se dan cuando no se hace lo que ellos quieren. Puede no estarle doliendo ni molestando nada, pero grita, llora y patalea.

Cariño: poco a poco el niño se irá acostumbrando a nosotros e irá expresando apego a nosotros. No le pidas que nos quiera desde la primera cita, pero no te extrañe que después de llanto y lucha, antes de irse nos de un beso y se vaya muy contento(a).

Dependiendo de la madurez, personalidad y de las experiencias transmitidas y aprendidas, tu niño(a) reaccionará de diferentes formas frente al miedo y la ansiedad, ya sea huyendo agresivamente, llorando, con apatía, vomitando o con dolor de estómago, queriendo ir al baño etc. Es importante conocer cuando los signos son reales o cuando son manipulaciones. Siempre compensaremos el esfuerzo del niño(a) con un premio; esto lo incentivará a seguir viniendo y a portarse bien.

NUESTRA FORMA DE TRABAJAR

  1. Nuestra mejor arma de trabajo es Mostrar, Decir y Hacer; siempre mostraremos primero todo lo que usaremos, primero en la mano de mamá y papá, después en su manito, pie, hasta llegar a sus dientes – a medida que hacemos esto le iremos diciendo para qué son y que no le causan ningún daño y por último haremos las cosas, a la velocidad que nos lo permita. NUNCA le digas que NO le va a doler, pues la sola anticipación al dolor aumenta la ansiedad e intensidad de captar dolor. Le puedes decir que quizás le moleste un poquito, pero que el/ella es muy valiente y que no le va a pasar nada.
  2. De 0-2 años, el/la niño(a) se sentará contigo en el sillón, mas adelante se sentará solo(a), pero tú SIEMPRE podrás estar a su lado.
  3. Si tu niño(a) se porta mal nos escucharás decirle: “si te portas mal mami se va para afuera, ¿quieres que mami se vaya y te deje solito(a)?” Generalmente permiten que sigamos con el tratamiento, pero si no, te pediremos que te retires un ratito, no necesariamente fuera del cuarto, pero a donde el no te pueda ver, y le diremos: “cuando ya te estés portando bien y te dejes limpiar los dientes, llamaré a mami para que regrese”. Muy raramente tenemos que repetir el procedimiento pues casi siempre nos resulta a la primera.
  4. En casos MUY difíciles, en donde el niño(a) forma una rabieta y pataleta muy grande, y hemos intentado TODO para atenderlo, te pediremos que salgas del cuarto y procederemos a taparle la boca para impedir que grite mientras le hablamos al oído. Esto lo hacemos porque mientras el/ella siga llorando no nos podrá escuchar, y le diremos: “cuando dejes de llorar y patalear te quito la mano de la boca, pero si vuelves a hacer lo mismo te tapo la boca de nuevo, y cuando ya te estés portando bien llamamos a mami, entendiste?”. Definitivamente no es una técnica en nuestra consulta diaria, pero es mi obligación informarte que podría darse el caso. Ya en casos MUY EXTREMOS en donde el niño no coopera NADA, o en caso de niños discapacitados, procedemos a inmovilizarlos pues como trabajamos con instrumentos filosos y puntiagudos, en un movimiento brusco podríamos lastimarlo(a). En última instancia, si aún no podemos atenderlo, o si su tratamiento restaurador es muy extenso, preferiremos someterlo a anestesia general en quirófano y con ayuda de una anestesiólogo.

Ha sido nuestro interés brindarte un poquito de orientación en cuanto a las diferentes emociones que puede experimentar tu niño(a) en nuestro consultorio. Lo mas importante es que tengas TODA la confianza en hacernos todas las preguntas que quieras y que no te quedes con ninguna duda. Gracias por depositar lo mas valioso que tienes en nuestra manos.


Ha sido nuestra intención proveer un compendio práctico de información odontológica, mas sin embargo, es imposible abarcar en este espacio todos aquellos temas de igual o mayor importancia para la salud bucal. Para consultas y mayor información estamos a su disposición.

Dra. Brenda Isabel Achon Ng
Centro Especializado San Fernando
Piso 9 - Consultorio 7
Teléfonos: 229-2299 / 229-6938
Beeper: 194-9298
Celular: 614-7794
brenda@achondental.com